El descanso extra

Flojeando con mi hermano.

Flojeando con mi hermano.

Hoy (lunes) en Tobalaba a la vuelta del trabajo se desocupó el asiento que quedaba justo al frente mío. Siempre pienso unos segundos antes de sentarme. Miré si había alguien más necesitado que yo (y no) y me senté. En Los Leones subió una de aquellas señoras llenas de bolsas de compras y me las puso encima de forma muy impertinente. Pensé que debería tirarle yo encima mi ficha clínica, pero como no la ando trayendo (por aparatosa e innecesaria) preferí no hacerme problema y seguí escuchando música. Me doy mi oportunidad de descansar, de estresarme menos cada vez que puedo, por eso si me puedo sentar lo hago, porque sé que me hace bien. La lata es que te ven joven y creen que una está regia estupenda entonces te buscan pelea.

Siempre pienso y comento que una debería andar con un letrero: “TENGO LUPUS, NECESITO DESCANSO EXTRA”, pero en realidad ni siquiera podría ilusionarme con que me den el asiento, si ni cuando vamos con la Dani y su guatita embarazada nos pescan mucho. Hasta hemos tenido polémicas porque nadie le quiere dar el asiento y la gente es tan buena para hacerse la tonta. Creo que tendría yo que andar con un bastón y ni eso. De hecho una vez subiéndome en la mañana una señora con un bastón deliberadamente me lo puso encima de mi dedito (sí, de mi dedito mutilado) y vi animales de todos los colores. Pensé: “Ya no hay ni solidaridad ni entre cojos”. Pero claro, que me falta un pedazo tampoco se me nota.

Siempre es complicada la enfermedad invisible, porque hay que pasarse explicando y en general la gente no cree o no comprende que tengas menos energía, que te atontes, que realmente es un problema estar al sol o pasar frío o que simplemente antes no eras así. Ojalá el mundo entendiera que quisiera venirme sentada a la casa en el metro, pero como es tan complicado, me comprometí a darme el descanso extra yo sola y todos los días me echo en la cama a dormir o simplemente a descansar una media hora. De verdad sirve. Después estoy más despejada y elijo entre alguna actividad doméstica y alguna actividad de esparcimiento, como escribir, tocar y cantar, leer o tejer.

Antes elegía todas las cosas, ahora me tomo mi tiempo y voy dosificando las cosas por hacer a lo largo de la semana y ¿saben qué? Igual es rico. No es el ritmo que llevaba antes pero hoy me pasó que a las nueve ya tenía lavada casi toda la loza (mañana sigo), lista la cena y el almuerzo para mañana, entonces me pude venir a acostar un rato y pensar en lo que iba a escribir. Y ahora escribo y mi día ha terminado… y de verdad ya siento que me toca descansar. Buenas noches 🙂

Anuncios

2 Comments

  1. 🙂 liinda día a día hay que luchar por ir y venir en el transporte público y no morir en el intento, pero es verdad si no dan el asiento o simplemente hay que irse paradita muerta de cansancio, hay que darse un espacio para dedicarle a nuestros cuerpitos pequeños y mutados.
    Sigamos en la lucha compañeros!!

    Responder

  2. por eso me carga el metro, xD
    yo ando con baston y too y la gente no pesca, de exo siempre me dicen …”uuuy… es q no me habia dado cuenta” por eso prefiero sentarme en el anden un ratito antes de meterme al vagon, siempre pienso en q la gente viene cansada y por eso no me atrevo a pedirlo, aunq mi pololo se enoja y mi mama tambien, pero ai q aguantarse no mas ps, mi amiga me decia q despues a ellos les pesa la conciencia jejeje.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s