Las bocas inútiles

Las bocas inútiles

Grabado de Francis Tattegrain que ilustra a "Las bocas inútiles" fuera del castillo (esto ocurrió en la vida real en ese tiempo).

Hace un tiempo escribí en mi otro blog sobre una vez que me llamó a la oficina una mujer de Isapre Cruz Blanca para ofrecerme uno de sus estupendos planes de salud. Le di las gracias y le dije que no estaba interesada de dejar Fonasa. Insistió, insistí que no. Insistió, insistí que no.

Me dice: “¿Pero por qué no? ¿Tiene alguna enfermedad?
Respondo: “”.
No se conforma y continúa preguntando: “¿Cuál?
Digo: “Lupus, con compromiso renal”.
Ah, adiós”, y corta.

Ok. Por cierto yo no quería sus planes, porque estoy muy bien con toda la cobertura y tratamiento que tengo en Fonasa, pero pensé, ¿es necesario hacer pasar a las personas por esos malos ratos? ¿es necesario hacerlas sentir que valen menos por su condición de salud?

Cuando estaba en la universidad aproveché la biblioteca de la Facultad de Filosofia y Humanidades y su hermosa remodelación para completar mis lecturas de Simone de Beauvoir (mi autora favorita entre todos los autores, ya volveré sobre ella). Entre lo que me faltaba estaba una obra de teatro llamada “Las bocas inútiles”. Con el llamado de la “ejecutiva” de Cruz Blanca me sentí como una “boca inútil” más, explicaré por qué.

El libro es una obra de teatro cuyo argumento es el siguiente: en época de guerras en el siglo XIV, los señores de una ciudad amurallada, en la que el pueblo llevaba mucho tiempo encerrado, aislado, deciden expulsar a los más débiles. Así, las mujeres, los ancianos, los niños y los enfermos, quedan afuera abandonados a su suerte, sin poder decidir sobre sí mismos, esperando a morir de hambre o en manos de sus enemigos.

Los más débiles entonces no tenían el poder de decidir lo que era mejor para ellos. Y los que tenían más poder, decidieron en base a lo que más les convenía a ellos mismos. Ok, los débiles de por sí tenían menos posibilidades de sobrevivir, entonces, ¿por qué hacer un esfuerzo por salvarlos?

La mujer de la isapre me cortó porque estaba en su poder de decisión y jamás en el mío, dejarme fuera, porque yo simplemente no le convengo a su sistema de salud. Ella no como individuo, sino como representante de la isapre, decidió que yo no era apta para estar ahí. Claro, un tratamiento caro, posibles recurrentes hospitalizaciones y lo peor, de por vida.

Así es como por la enfermedad nos podemos quedar fuera de muchas cosas, como “las bocas inútiles” se tuvieron que quedar fuera de las murallas de la ciudad. He estado tratando de enterarme de más historias que no sean la mía y así también he visto, que además de no poder estar en una Isapre o tomar algún seguro complementario de salud, muchas personas son discriminadas laboralmente por tener una enfermedad crónica como el Lupus, la Artritis o la Fibromialgia, que para peor muchas veces no se notan y por lo mismo son tan difíciles de comprender por el resto.

Yo siempre he querido sentir y hacer realidad que soy dueña de mis propias decisiones. Aquí me sentí muy restringida. Como si no fuera fácil ya tener que obligarse a decidir una serie de cosas a causa de la enfermedad, hay otros que se otorgan el derecho de enrostrarte que no eres igual, que eres menos, que tu vulnerabilidad te hace inútil. En este caso, cuando mi renta mensual sí iba a ir en beneficio de la isapre, todo bien, cuando ellos iban a tener que retribuirme con salud a mi aporte mensual, adiós.

Y aunque uno sepa que estas cosas sucederán, lo que más molesta es la desfachatez con que lo hacen. Que la ejecutiva me cortara el teléfono al escuchar “Lupus” fue como un portazo en la cara. ¿Pensar en hacer un reclamo? Nah. Las energías que una tiene mejor ocuparlas en cosas constructivas, porque probablemente iba a tener que pasar más malos ratos y conseguir nada, además que tampoco pensaba cambiarme así que…

Así que bueno, les quería compartir la sensación y no les puedo recomendar mucho el libro, que es buenísimo pero muy escaso, apenas lo encontré en inglés en Internet y solo lo tuve en mis manos en ese tiempo de universidad, pero si lo encontraran, bacán. Lo último, por más “bocas inútiles” que nos hagan sentir a lo largo de nuestras lúpicas lupelientas lupitas vidas, sabemos lo que valemos. Un abrazo.

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5 Comments

  1. ¿Por qué ningún lupu fan comenta acá? Esta es mi entrada favorita, porque es real y la haces ver bella. Besos

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  2. Me emociono mucho tu historia, ya que hace un par de meses me ocurrio lo mismo pero sumandole que yo si queria entrar a una isapre y la sensacion del portaso en la cara….. no tendria palabras para describirlas. lo peor de todo es que por ser yo la de la enfermedad de paso le afecta a mi hija que teniendo la situacion economica no puedo darle salud como la gente por la descriminacion de padeser una enfermedad costosa……… con el pechito algo apretado te dejo un abrazo gigante

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  3. Hay Dios el seguro particular son los que me hicieron darme contra el suelo,los que por poco me ponen un letrero de LUPICA en la frente,no se compadecieron de que casi muero y ni bien vieron que me dieron de alta zasss me dijeron ,no tenia una enfermedad pre existente,cuando ya me habian autorizado todo,tuve que pagar mas de $3000 por las medicinas ,los dres y la estadia en la clinica,fatal realmente fatal,si me hubiesen dicho desde un comienzo ,no se lo cubriremos, ya veia como hacia,pero el mismo dia de la alta,asi no es,sali peor de lo que entre del estres.

    No es justo que traten asi a las personas con lupus.

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  4. A mi me ha pasado con los de seguros de vida, la primera vez me sacó de onda pero después ya es hasta para quitarte de encima a los vendedores obstinados… incluso una vez noté que me cargaron el del banco sin preguntarme tan si quiera si lo quería y me estaban haciendo mucho rodeo para dármelo de baja. Claro que en cuanto dije: – ok lo sigo pagando pero que conste que me lo hicieron después de un diagnóstico de Lupus y que ni siquiera se me preguntó si tenía alguna enfermedad crónica al momento de darlo de alta-. No más de 5 min. y ya me habían dado de baja… Ahora cada vez que me ofrecen les pregunto: y no importa que tenga esto? }y todavía los más obstinados revisan en su listita (listota más bien) de enfermedades, pero bueno ya se imaginarán como termina todo. Saludos 😀

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