Súper buenas nuevas

foto de amor
Una foto feliz con el mejor de todos, de la sesión que les contaba la otra vez, antes del Rituximab.

Estoy súper mega feliz porque hoy me tocó control y volví con muy buenas noticias. El rituximab hizo lo suyo y me estoy mejorando a pasos agigantados. Voy en alza y por el momento no necesitaré la segunda dosis del medicamento.

Hace diez días la doctora me dijo que como soy tan flaca y pequeña era probable que con la dosis que me administraron hace 3 semanas el efecto del medicamento sería total. Me mandó a hacer un examen inmunológico donde me midieron los linfocitos B (que son los que nos dan el Lupus) y tengo 0 (CERO). Ella me había dicho: “Si sale cero no pondremos la otra dosis”. Y así mismito salió.
De aquí para adelante los linfocitos B que nazcan en mi organismo deberían salir sanitos y no darme más lupus en un buen tiempo. Realmente y de corazón eso espero.
La próxima semana termina mi licencia y después de negociar con la doctora me autorizó a trabajar desde la casa. Tengo los dedos y la cabeza buenos, pero las defensas malazas así que no puedo arriesgarme al metro y sus bichos infinitos. Ya hablé en mi trabajo y espero que todo salga bien con eso porque ya no sé qué más tejer y quiero dejar de hablar solo conmigo misma. Y ya podré ir saliendo más, lo importante es mantener esta mejoría y retomar mis actividades a medida que se pueda.
Siento que al fin se va cerrando este ciclo y me siento súper orgullosa, en primer lugar, de mí, por todo el wendy que le he puesto y por no dejarme derribar por los vaivenes de la enfermedad. Me siento súper orgullosa también del Nacho, que me ha acompañado tanto en este proceso, dándome tanta fuerza y sumando su alegría a la mía en cada pasito de recuperación, gracias por ser el mejor compañero para combatir el Lupus poniendo siempre nuestros sueños por encima de cualquier cosa mala.
Gracias siempre a mi familia, a mis padres que sé que deben estar muy felices y tranquilos en este momento, al Felipe y la Faby por las visitas y los momentos de alegría, a mi tía Eli por su preocupación y por el reencuentro. Gracias a los amigos que han preguntado, enviado saludos, escrito, llamado, venido, puesto “Me gusta” y demases, porque aunque estoy en la casa encerrada no me he sentido solita (gracias Gaby especialmente por el llamado la noche que me pusieron el medicamento, copuchar estuvo perfecto para desenchufarme del ambiente hospitalario, te quiero mucho amiga, has sido un seven coef. 2).
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Bienvenido Rituximab (parte 2)

Disfrutando la comida del hospital.
Disfrutando la comida del hospital.

Bien bien, el martes pasado (26 de mayo) me levanté temprano y revisé mis exámenes. Seguían malitos así que llamé al dr. Monsalve, becado de mi dra. para comentarle. Me dijo si podía ir al hospital para que los viéramos. Como ya les conté hace un tiempo, vivo a media cuadra así que me alisté y partí.

Llegué y me dice que con esos resultados aplico para el tratamiento biológico con Rituximab y que justo había una cama disponible. Se hicieron las gestiones y con el medicamento en stock me avisaron que ese mismo día podrían administrármelo. Ohhh. Mientras se confirmaba la cama vine rápido a la casa: “Denme media hora para ir a buscar mis cosas porfa”, les dije en Nefro,  y corrí a empacar.
Iba a tener que hospitalizarme después de más de cinco años. Cuando me operaron las Cataratas las cirugías fueron ambulatorias así que hace muchísimo tiempo que no pasaba una noche en el hospital. La verdad es que mi sensación fue bien distinta a la vez que me diagnosticaron el Lupus. Si bien estaba nerviosa por el tratamiento, no tenía pena ni angustia. Me pareció que iba por algo bueno, que era necesario y que después de esa única noche se vendrían cosas buenas. En realidad haría cualquier cosa por mantener/recuperar la salud de mis riñones.
Mi hermano Felipe me acompañó y cuando llegamos los funcionarios de Nefro me esperaban preocupados, pues pensaron que me había pasado algo más grave, pero les conté que solo iba para recibir este tratamiento y ahí me echaron porras. Me ingresaron y quedé en una sala con dos personas más: la sra. Esmeralda y la Anita. Luego llegó el doc, que me revisó y dio el pase para el medicamento. Almorcé una especie de papilla, conocí a mis compañeras de habitación y esperé.
Esperé hasta la noche casi así que por mientras les puedo contar en qué consiste el Rituximab. Este medicamento se encuentra dentro de las llamadas terapias biológicas, en las cuales se administran anticuerpos vivos que actúan directamente sobre nuestro sistema inmune desordenado. En el caso del Rituximab, actúa contra los linfocitos-B que son los que provocan inflamación en nuestros tejidos lúpicos; el anticuerpo se pega a ellos y paf!, los mata. La idea es que cuando estos linfocitos B renazcan, salgan sanitos, sin querer atacar a nuestro organismo y con eso el Lupus se detiene.
La tecnología de estas terapias como pueden ver es muy alta y por ello el precio de estos medicamentos también lo es. Para acceder a ellos casi tienen que alinearse los planetas porque si bien el Rituximab está incluido en la canasta del AUGE, tienen que haber fallado las otras pautas de tratamiento y el Lupus tiene que ser grave (en mi caso ya la inmunosupresión normal no me hacía efecto y mi nefropatía es IV+V). Además, hay que decirlo, tener doctores jugados y comprometidos ayuda.

Rituximab o MabThera
El rituximab, cuyo nombre comercial es MabThera.

Ahora bien, no todo es súper chópeti con este medicamento. Los beneficios son muchísimos y los conozco pues mi madre se ha tratado con Rituximab hace tres años, deteniéndose casi su AR, pero hay que cuidarse bastante. Primero, debes hospitalizarte y estar en observación por cualquier efecto adverso. Así fue como pasé la noche casi en vela ya que cada media hora me tomaban la presión y me preguntaban si me sentía bien.

Antes de administrar el Rituximab como tal te dan una premeditación consistente en paracetamol, un bolo de metilprednisolona (oh sí, más corticoides) y clorfenamina, para evitar o disminuir reacciones alérgicas. Luego comienzan con una dosis pequeñas y si uno no tiene problemas, como picazón, problemas para respirar, temblores, náuseas, etc., se va a aumentando cada media hora. Esto se administra por vía intravenosa y si finalizas con éxito te puedes marchar a casa. A CASA A ENCERRARTE.
Porque sí, aquí viene la segunda parte: las defensas bajan con tutti. Si ya la inmunosupresión tradicional nos deja medio enclenques ante las infecciones acá es todo más rápido y de golpe, así que desde que volví el miércoles en la mañana a la casa estoy aquí y si quiero salir, que por ejemplo mañana me toca ir a la toma de muestras previo a mi control del jueves, debo ir con mascarilla y evitando cualquier cambio brusco de temperatura. Cuidarse es la consigna. Puede ser medio fome pero como ya dije más arriba, cualquier cosa por mis riñones. Un par de semanas en casa las puedo sacrificar por años de vida y salud.
Y así pasó, no tuve reacciones adversas, me vine a casita y en el hospital se portaron un seven, pero todo lo que es un seven. Como ese martes no había podido ver al Nacho ya que me tuve que ir de improviso, le dieron un permiso especial y pudo acompañarme hasta pasadas las 22 hrs. Igual estaba nerviosa por si algo salía mal así que agradecí demasiado que él pudiera estar conmigo cuando empezó el tratamiento. El dr. Monsalve, muy preocupado y seco, las enfermeras Vero y Carola, unas bacanes, los internos muy simpáticos, las auxiliares amorosas y mis compañeras un lujo.
De verdad lo pasé muy bien, jajjaja, aunque pasé hambre, obvio, pero es porque soy un chancho comedor. Cuando mi hermano me fue a buscar al otro día no entendía por qué cuando me llevaban a la calle en la silla de ruedas todo el mundo salía a despedirse y darme buenos deseos, me dijo: “Pero si estuviste una pura noche, ¡todos te conocen!” Le dije: “Así nomás”. Les agradezco a todos.
El jueves tengo control ya que regresa la doctora y la próxima semana debería recibir mi segunda dosis para completar el tratamiento. Espero dos cosas: que pueda hacerlo durante el día de forma ambulatoria (que me lo adelantaron ya, veremos qué dice la doc) y que no sea el día que empieza la Copa América. Y lo que más espero es que este Rituximab me traiga salud, harta harta salud.

Bienvenido Rituximab (parte 1)

Riñones
Los perlas se pusieron rebeldes.

Hola amigos todos, estas últimas semanas han sido muy movidas para nosotros. Para mí, para mi familia y para el Lupus. O más bien, el Lupus ha estado moviéndolo todo para nosotros.

El martes pasado tenía control y pensé que sería el último de mi licencia médica. Quería prepararme ya para volver al trabajo y había pensado proponer a la doctora empezar a trabajar en mi casa por si había problemas con la inmunosupresión para ir y venir en el metro… Desde que empecé con el tratamiento con ciclosporina mi proteinuria iba en constante descenso y todos los índices parecían normalizarse, entonces fui con muchas expectativas.
PEERO nuevamente vino la sorpresa y ocurrió que la proteinuria aumentó casi a lo mismo que a fines de marzo y estaban bajando las proteínas totales y albúmina de mi cuerpo. Quedé en nada, regresé al punto de partida y la doctora me dice que vamos a aumentar un poco más la ciclosporina, los corticoides y que si en una semana no pasaba nada tendríamos que ir por otro tratamiento: el medicamento biológico Rituximab.
Esto fue como mala y buena noticia porque habría preferido que no hubiese fallado la pauta de medicamentos que estaba llevando, sin embargo, conocía los buenos resultados que tiene el Rituximab y sabía que sería una gran opción para tratar mi nefropatía lúpica. La verdad me puse triste igual porque estos dos meses le he puesto mucho wendy y he sido demasiado juiciosa, entonces primero me desanimé pero después pensé: “Ya, vamos pa delante de nuevo”.
Estuve toda la semana pasada mentalizándome, avisé al trabajo que no regresaría aún y como siempre tuve todo su apoyo. Les comenté que quizás por el tema de la inmunosupresión pudiera no salir de la casa tanto pero que podría trabajar desde acá y les pareció bien (suerte que mi trabajo se trata de computadoras, jajaja), porque tampoco es mi idea estar tanto tiempo sin hacer funcionar la cabeza. Les agradezco estos cinco años de comprensión y aguante, porque sinceramente han sido un apoyo y no un temor agregado a los que ya trae la enfermedad.
Entretanto el fin de semana tuve mi última salida para hacer algo bonito: con el Nacho nos tomaron nuestras fotos de “compromiso” para nuestro matrimonio. Le agradecemos mucho a la Lita por haber accedido a hacerlas tan pronto, pues le explicamos que quizás por este nuevo tratamiento tendría que estar un buen rato en casa.

Así llegó este lunes, partí a la toma de muestras bien abrigada, hice la cábala con los frasquitos de pipí y dije: “Que sea lo que tenga que ser nomás”. Mi doctora justo esta semana tuvo que salir a un curso y me dejó a cargo de su becado en el hospital, así que cuando tuviera los resultados de los exámenes debía contactarlo para hacer las gestiones para el medicamento (en caso de que salieran mal otra vez).
Y como ya podrán inferir por el título del post, salieron mal. Un poco de tristeza pero esperanza por esta oportunidad, que quería que puro resultara. Martes AM partí al hospital a mostrar mis exámenes sin imaginar que esa misma tarde estaría administrándome el medicamento. Y como acá ya he escrito un montón y todavía no explico sobre el Rituximab ni nada, en una próxima entrada les hablaré de él y de cómo fue la experiencia en el hospital 🙂 ¡Hasta pronto!

Mayo: diez preguntas para quienes vivimos con Lupus

Diez preguntas para quienes vivimos con Lupus
Pueden descargar la imagen o verla más grande pinchando en ella 😉

Hola a todos, estoy en camita mirando cómo amanece en Santiago. Veo algunos cerros y el hospital de niños. Sigo en casa, me extendieron la licencia, pero he estado bien, mejorando en cada control, disminuyendo la proteinuria y ya el resto de los índices están todos en orden. En un rato más tengo que ir al hospital a ver a la doctora para ver cómo voy esta semana.

En medio de todo esto comenzó mayo y un nuevo mes de tomar conciencia del Lupus. Estuve pensando en escribir algún post sobre difusión de la enfermedad, cómo darla a conocer… y luego decidí invertir el ejercicio. ¿Cómo tomamos conciencia los propios pacientes sobre nuestro Lupus? Este tiempo en casa ha sido clave para esta reflexión.

Cuando recién nos enfermamos o tomamos el camino de leer TODO lo que encontramos en Internet o no queremos saber nada del Lupus. Después ya aprendemos a vivir con esto, con los malestares, las complicaciones y los tratamientos, que tantas veces son igual o más ingratos que la enfermedad misma.
Nuestra vida es de altibajos y para ninguno de nosotros es igual. Con todo, me siento afortunada por los caminos que ha tomado mi Lupus en estos cinco años. Si bien mis riñones han sido los más afectados y no es algo menor, no he pasado tantos dolores y eso me ha permitido seguir adelante con mis planes y sueños, sin desmotivarme tanto o no tan a menudo. Siempre hay momentos en que una maldice todo y este destino lúpico de mierda, pero en la suma y resta me siento más que bendecida por lo que me ha tocado vivir.

Pensé en un pequeño ejercicio que nos servirá para tomar conciencia sobre cómo estamos con nuestro Lupus, tanto en nuestro cuerpo como en nuestro espíritu. Yo creo que es súper bueno y valioso conversar con uno mismo de vez en cuando y preguntarse cosas tan simples y esenciales como: “¿Cómo me siento hoy?”.

Aquí les dejo algunas preguntas, en una próxima entrega les dejaré mis respuestas, espero saber las suyas. Les propongo también compartir este post y sus propias respuestas en sus muros de Facebook… así no solo estaremos reflexionando solos sino también ayudando a que los demás conozcan más allá de nuestros síntomas.

  1. ¿Cómo me siento hoy?
  2. ¿Me duele algo? ¿Qué puedo hacer para que ese dolor se alivie?
  3. ¿Ha sucedido algo en mi entorno que me haya hecho sentir mal o incómoda?
  4. ¿Qué es lo último que me ha hecho sonreír o me ha puesto alegre?
  5. ¿He sido cuidadosa conmigo misma? (He seguido las indicaciones de mi médico, me he regaloneado un poco esta semana, he dedicado algún tiempo para mí donde he podido hacer algo que me gusta, he descansado lo suficiente).
  6. ¿Qué opino de mi Lupus hoy?
  7. Además de los malestares, ¿qué es lo que más me molesta de tener una enfermedad crónica?
  8. A pesar de todo lo malo, ¿qué es lo que puedo rescatar de vivir con Lupus?
  9. ¿Qué es lo que más me enorgullece de mí misma en mi lucha contra el Lupus? 
  10. ¿Qué puedo decirme hoy para ayudarme a enfrentar mejor este día?

En la mitad de la licencia

Casa bonita
Poner bonita la casa ha sido un placer.

Hola a todos, hoy cumplí dos semanas desde que la dra. me envió a casa así que les cuento cómo me ha ido, pero antes les quiero agradecer el apoyo gigante y amoroso que me dieron cuando conté mi verdad, jejejej. Ya estoy más empoderada en esta nueva etapa de lupus y tratamiento y en esto sentir su cariño es súper bacán y bonito, gracias gracias de verdad.

Y bien, esta semana la comencé en la toma de muestras para hacer seguimiento al avance del nuevo tratamiento. El martes fui al hospital a ver a la doc y salí con buenas noticias: mi proteinuria se redujo a la mitad y me voy acercando más a los niveles normales. Diez días de tratamiento y ya vemos avance así que feliz desde el corazón para afuera. El 21 debo regresar con exámenes nuevos para ver cómo sigo y cachar qué onda con la licencia.
Pregunté si podía vacunarme contra la influenza y la doc me dijo que viéramos en la próxima cita, pero que parece que sí (chiquillos y chiquillas, no olviden su vacuna, pidan la orden a sus médicos y vayan a su centro de salud más cercano). El Nacho por su parte se va a vacunar en la oficina para estar protegidos en casa y no pasar sustos con infecciones del terror (gracias, guachito).
He observado con mucha alegría y alivio que mi caída del cabello está deteniéndose. Ya desde esta semana es notoria la diferencia al ducharme, peinarme y ya no ando pelechando por la casa todo el día. Esto obviamente que me tiene dichosísima porque ya estaba en un punto medio crítico con el tema… con esto supe que la causa entonces era el LES y no los medicamentos.
Llevo ya casi dos semanas con mi nuevo tratamiento con ciclosporina y no he sentido efectos secundarios, excepto los primeros días que estuve con la guatita medio delicada pero ya pasó, ahora va todo normal. ¡Otro suspiro de alivio! Sigo en gestiones para recuperar mi medicamento Cellcept, como Fonasa no me ayudó voy con la Superintendencia de Salud y el ministerio, pues la doc me hizo el informe el otro día.
¿Y qué he estado haciendo? Cosas que me gustan. He hecho algunas mejoras piola en casa, aprovechando que seguimos en el proceso de armar nuestro nuevo hogar; no es que ande martillando o taladrando, simplemente, colgando decoraciones, organizando las habitaciones y manteniendo bonito. Todo con calma si 😉
Además llevo la mitad de un chaquetón de lana que tejo para el invierno y he aprovechado de cocinar un montón de cosas ricas, lo que me hace muy sumamente feliz… podría pasar la vida tejiendo y cocinando, debo decir.
Por último, recibo visitas a menos que estén resfriados o algo similar. Ahí voy, poniéndole weno al lupus para que no venga a pasarse de listo conmigo ah. Les mando abrazos y una vez más mi agradecimiento por su buen flow, buena onda y buenas energías. ¡Salud! 🙂
¡Ah! Estos días he actualizado harto mi Instagram con las cositas que he estado haciendo, así que si quieren seguirme pueden hacerlo en @tamisancy

Estoy en pausa (y estoy en casa)

Very en casa porque very Lupus.
Very en casa porque very Lupus.

La semana pasada estaba escribiendo un post para contarles del tema de mi medicamento, que no me lo daban en el hospital, que mi Lupus se había reactivado y que ya llevaba casi un año dando la pelea para tenerlo definitivamente. Este asunto vino a coincidir con el término de mi última receta y mi fecha de control trimestral.

Iba a visitar a la doctora con toda la intención de que me hiciera un informe para presentar ante el Ministerio de Salud porque ya en Fonasa me habían dicho que no podían ayudarme, PERO fui por lana y salí trasquilada.
Empecé a contarle los reclamos que había estado haciendo mientras ella veía mis exámenes actuales y me dijo: “No es el medicamento, o al menos ya no es solo eso”. PAF. Seguía con el Lupus activo, la nefritis igual que en noviembre a pesar de que en diciembre había tenido una gran mejora y bueno, ya no podíamos seguir esperando a empeorar. Con la proteinuria no se juega, no.

Resultado:

Nueva pauta de medicamentos y licencia por un mes. Escribo ahora desde la casa escuchando NSync y ya mucho más tranquila que la semana pasada.

Ahora les cuento mi verdad, como la Kenita en los Primeros Planos o similares. Estuve bastante triste y me sentí un poco derrotada porque con todos mis esfuerzos y cuidados, el Lupus es veleidoso y viene igual cuando quiere y en la forma que desea. Lo bueno es que no me he sentido mal, pero lo malo de eso es que no me doy mucho cuenta de si mis riñoncitos andan bien o mal.
Me dio mucha lata tener que detener todo en este momento, justo cuando ya parecía que la vida se estaba ordenando otra vez, pero lo más importante es estar bien, tener la salud necesaria para seguir adelante con los sueños y los proyectos. Agradezco desde acá a todos mis compañeros de trabajo, a los de Ki y a los de LAN por todo el apoyo y cariño, de corazón que sí. Una vez más me demuestran que son grandes personas y que estoy en el lugar correcto. En casi cinco años de estar ahí y de estar con Lupus jamás he sentido que mi enfermedad sea un problema (solo para mí, JA) y sé que soy muy afortunada por eso. Gracias gracias.
Agregaron ciclosporina en dosis bajitas a mi tratamiento y hasta ahora me ha ido bien, al menos en lo que a efectos secundarios se refiere no he sentido nada raro, menos mal. Si alguien tiene experiencia con este medicamento agradezco me cuenten sus experiencias para estar atenta a cualquier cosa.
Lo otro que me tuvo achacada un par de días es que después de como 2 años de dosis de manutención volvieron a subirme los corticoides y ya saben… ya saben. Me caso este año y mi sueño era ser novia maravillosa regia mina princesa. Ya había tenido que cortarme el pelo por la caída y ahora es casi un hecho que seré princesa Kirby. Primero lo hablamos con el Nacho y me dijo que si quería corríamos el matrimonio para después (aunque dijo que para él siempre me vería hermosa) pero la verdad lo pensé mejor y si ya estaba decidido y soñado, ¿por qué cambiarlo? Esperar el momento “justo” era un despropósito porque en realidad lo importante es el deseo y el sueño de casarnos, más allá de que vaya a salir más o menos hinchada en las fotos. Es una pena, pero es para mejor.
Y así estoy ahora, en casita, con un ventilador porque aún está caluroso, y con mucha lana que me regalé antes de quedarme acá. Ya tejiendo, ahora escribiendo, así que probablemente les iré contando más ideas o novedades estas semanas de descanso. Una pausa obligada pero que la agradezco igual porque le pondré lo máximo para estar mejor y porque un descanso siempre siempre es bueno. ¡Abrazos para todos y mucha salud!

Lupus manda (incluso en tu peinado)

Pelo nuevo
Así quedé. Igual no taan corto, pero bien. Y lo tenía de este otro largo.

Es como esa frase de mis abuelas: “uno propone y dios dispone”, pero aplicada al Lupus. Uno puede querer un montón de cosas pero al final siempre el Lupus manda. Lupus manda.

Esto puede parecer súper tonto y superficial pero ustedes las con Lupus me van a entender, estoy segura. Me caso en septiembre y quería ser la novia más bella y chópeti de la historia de las novias universales. Tengo un tablero en Pinterest con vestidos y peinados, hermosas trenzas largas y frondosas.
Desde que se me dejó de caer el pelo como en 2012 empecé a cuidármelo un montón. Primero para que creciera y estuviera bonito. Desde el año pasado empecé a cuidarlo más “para el matrimonio”. Para poder hacerme todos esos peinados maravillosos.
Pero Lupus manda. Y después de que tuvieron que aumentarme los medicamentos por el cagazo que se mandaron en el hospital y se me reactivó la enfermedad, vinieron los efectos secundarios… mi pelo decidió empezar a despegarse de mi cabeza con ira y locura.
Primero en la ducha y al peinarme, después dejando tras de mí una estela de pelos. Cuando al barrer o aspirar mi casa sacaba más pelos que polvo dije: sería todo. Estaba chata de que me cayeran pelos en los brazos, en la espalda y además estaba medio aterrada de perder mucho solo por el hecho de querer mantenerlo largo para la boda.
Ni modo, iba a ser peor ser novia pelada que con un agradable pelo de largo medio. Entonces llegó el momento de hacer a un lado la vanidad y tomar medidas. Fui a mi peluquero de siempre y le conté. Él sabe, ya me vio en otros trances capilares lúpicos, como otra caída de cabello dramática y los posteriores rulos descontrolados en el pelo nuevo, etc.
Y me hizo un lindo corte que le quitó peso a mi pelo, me hizo un masaje con una menta china y me mandó para la casa con varias recomendaciones. Fui hace cinco días y les prometo que la situación mejoró un montón. Estoy mucho más tranquila aunque extraño mi cabello y extraño los peinados de novia soñada (pero sé que Carito Grrd sabrá qué hacer) que no podré hacerme.

Les comparto los tips que me dio el peluquero por si están con este problema:

  • Tomar mucha agua para eliminar las toxinas que nos dejan nuestros amados/odiados medicamentos. Muucha agua para que no salgan por los poros de la cabecita.
  •   Usar el shampoo de ortiga.
  •  Usar con más pasión la loción de ortiga o similar para estimular los poros que quedaron abiertos y salga pelito nuevo. Echarse la loción y hacerse un masajito. Esto aparte cuenta como regaloneo así que mejor.
  •  Córtense el pelo si lo tienen muy largo para quitarle peso. Si tienen muucho entresáquense (suena raro quitarse pelo cuando se te está cayendo pero funcionará).
¿Tienen algún otro secreto o consejo para compartir?
Sé que la apariencia es súper importante, porque sea esto del pelo o los efectos de los corticoides o los problemas en la piel, el Lupus nos hace vernos no tan bien como quisiéramos. Eso nos afecta en cómo nos relacionamos con los demás y en nuestra relación con nosotras mismas. Ánimo, chiquillas… al menos tengo el consuelo de que la otra vez que me pasó esto fue peor y al final terminé con un pelo nuevo terrible de bonito. Son ciclos, así que ya vendrá la parte buena otra vez.
Y como dicen, ánimo, paciencia y esperanza porque el pelo crece, aunque prefería que no se nos cayera na. Un abrazo grande y bonito.